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Jamaica

Beberás ron, pero lo que afectará a tus sentidos serán sus paisajes y su cultura
 
Jaimaca se conoce como la tierra de las 75 pulsaciones y del licor de la caña de azúcar. Seguir su ritmo y saborearla te será fácil: playas inigualables, exuberante vegetación y paisajes. Allá donde el cristal turquesa del agua se confunde con el cielo infinito tienes una hamaca para mecerte a ritmo rastafari. 

 Los rasgos de Jamaica son los que sus invasores han dejado a lo largo de la historia. Chinos, hindúes, españoles, ingleses, portugueses, africanos… Su esencia, la de los valores y ritmos rastafaris. La isla ha absorbido lo mejor de cada cultura para forjar la suya propia, que ya no se puede describir sino solo vivir. Saborearla, porque Jamaica es tan intensa que parte de su recuerdo quedará en tu paladar. Y no solo por el su demandado y famoso ron, sino por su historia, su gente, su gastronomía y sus paisajes.
 

GEOGRAFÍA
El agua es el principal encanto de Jamaica, por varios motivos. Primero, porque sus ríos son el motor de las plantaciones de caña de azúcar y, segundo, por sus playas paradisíacas. En su capital, Kington, encontrarás lo más representativo de la isla: el museo de Bob Marley, el Estadio Nacional, el gran jardín Hope Gardens o la primera mansión de un millonario negro del país que en la actualidad alberga la mejor fábrica de helados del país.

Montego Bay es uno de los principales núcleos de Jamaica. Es la cuarta ciudad más poblada de la isla y se le conoce como “la ciudad resort”. Sus playas son famosas por ser escenarios de películas muy famosas, como Agente 007 contra el Doctor No, que ha dado lugar a la James Bond Beach. Las dos cascadas Mayfield Falls y sus 21 piscinas naturales en mitad de la selva son una buena elección para tu ruta jamaicana. 

Al noroeste de la isla nos encontramos con Puerto Antonio, un pueblecito muy tranquilo situado a 40 kilómetros de Kingston, donde podemos disfrutar de una vegetación y una fauna impresionantes: papagayos, cucos, colibríes, orquídeas y extensas plantaciones de plátanos rodeados de mar abierto por un lado y altas montañas por el otro. En esta zona encontramos el lago Blue Hole, llamado así por su profundidad, y las cuevas Nonsuch, cuna de historias y leyendas de piratas. Disfruta del pescado de la zona, el mahi-mahi (similar al pez espada), en el hotel chic Kannopy House, construido en altura sobre unos árboles para poder disfrutar de las vistas de la bahía.

A 90 kilómetros de Montego Bay encontramos la pequeña ciudad de Ocho Ríos (Ochi), una colección de cascadas, saltos de agua y formaciones de piedra caliza que merece la pena. Las cataratas del río Dunn y sus 180 metros de caída son una buena elección para hacer una fotografía y disfrutar de la naturaleza. El bosque de helechos gigantes Fern Gully, del que se dice de él que antiguamente los coches debían llevar las luces encendidas durante el día porque el espesor de la vegetación impedía a la luz llegar al suelo, es un lugar ideal para refugiarse del estrés.

No te dejes solo llevar por la costa de ensueño. Jamaica, además de unas playas calmadas e idílicas también tiene un perfil montañoso que no te dejará indiferente. La cordillera conocida como Blue Mountains, al nordeste de Kingston, recorren la isla de este a oeste. El pico más alto es el Monte Azul, situado a  2.256 metros, donde se cultiva el preciado café que lleva este mismo nombre. El lado meridional resulta más árido y es totalmente opuesto a la zona septentrional, donde abundan las plantas exóticas, gran cantidad de árboles autóctonos como el cedro o el ébano, diferentes tipos de palmera y más de doscientas especies de flores que dotan al paisaje de un colorido espectacular.


SITIOS QUE VISITAR Y COSAS QUE HACER
- Museo Bob Marley, en Kingston. En la misma ciudad, el Estadio Nacional y el jardín tropical Hope Gardens, el mayor botánico del Caribe
- La fábrica de helados Devon House
- Visita el poblado Rastafari Indigenous Village y vive la cultura rasta de cerca
- Snorkeling. Por ejemplo, en uno de los barcos que ofrece el Rock House Hotel
- Surcar el río Martha Brae en Montego Bay en una canoa de bambú, donde estarás en plano contacto con la naturaleza. Relájate en este paseo escuchando el movimiento del agua y el sonido de los pájaros, el crujir de las ramas de bambú… ¡Y olvídate de todo!
- Báñate de noche (o de día) en la Laguna Luminosa que hay en el Trelawny, cerca de Montego Bay. Los microorganismos dinoflagelados de la superficie se iluminan por la noche y ofrecen un baile al ritmo del movimiento del agua en un espectáculo único.
- Visita el Rainforest Adventures Jamaica y la Mystic Mountain, cerca de las cataratas del río Dunn. Una montaña rusa sobre una ladera natural en la que se atraviesa la selva tropical.
- El mercado del puerto de Montego Bay
 
Qué comer
Todo lo que comas en la isla te sabrá de maravilla. Y no solo por estar de vacaciones, que también, sino porque sus sabores son totalmente naturales, lo que los dota de mayor intensidad. Prueba el cho-cho, una verdura tradicional de la cocina indígena con forma de pera. Cualquier fruta que hayas degustado tendrá otro sabor en el corazón de Jamaica: plátanos, papayas, caña, cacao, limas, café…

Los platos picantes son muy populares en la isla. La receta estrella es el pollo jerk, marinado y cocinado a la parrilla. Otras comidas populares son la cabra al curry, la yuca en tortitas (bammy), caballa run down, langosta fresca, pez espada, sopas de maíz y de carne. Anímate a probar también el sabor de África con el plato tradicional nacional, que proviene de Ghana y que consiste en una fruta llamada dukuno con ackee, un combinado con pescado con el que los británicos alimentaban a los esclavos en la época colonial.

Para que todo esto pase mejor al estómago no olvides pedirte una cerveza Red Stripe, la cerveza patria que sirven muy fría, casi helada, en cada bar o puesto de la calle.
 


 
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