Volver
Extremadura

Extremadura, la maestra del agua dulce

Es la región europea con más kilómetros de costa de agua dulce. Hablar de Extremadura es hacerlo de sus ríos, de sus embalses y pantanos. Viajar a Extremadura es visitar los vestigios de una civilización antigua que ha dejado un legado único y un patrimonio monumental inigualable en el presente. Buena gastronomía, personajes únicos que han marcado la historia de España, espacios naturales cargados de belleza por su fauna y su flora… Un auténtico paquete turístico rural perfecto para tus días de descanso.

Imagina la llegada de la primavera. Los días se van a haciendo más largos, más soleados y, por supuesto, más calurosos. Con la llegada inminente del verano, ¿a quien no le apetece un paseo y el primer baño de la temporada? ¿O hacer actividades al aire libre? ¿No tienes gana de una cerveza amparada bajo un rico Sol primaveral en compañía de un buen plato de comida? Extremadura ofrece esto y mucho más: navegar, windsurf, un baño en una piscina natural o en una playa de agua dulce.

 

Esta es la primera opción: ¡ir a la playa! La de Orellana, en la comarca de La Serena, es la única playa de agua dulce con bandera azul de España. Aguas transparentes, ligero oleaje y una brisa suficiente como para poder navegar a vela en pleno corazón de Extremadura. El agua está limpia, no tiene arena pegajosa y es totalmente accesible. Además, se encuentra en un enclave de interés ecológico añadido al situarse en una zona de especial protección de aves. Si no te gusta mancharte los pies, ni siquiera de tierra, puedes ir a la parte que tiene la orilla de cemento.
Otro gran recurso natural de Extremadura es el Valle de Ambroz, justo donde acaba la Sierra de Gredos, en el límite con Salamanca. Se trata de un paisaje de contrastes entre los altos picos montañosos, a más de 2.000 metros de altitud, y la depresión de sus valles, que apenas llegan a los 450 de altura. En un recorrido que no supera los 25 kilómetros podrás encontrar hermosas estampas naturales, un aire limpio y varias piscinas naturales que otorgan a Extremadura el sello de maestra del agua.

 
La piscina de Abadía es la de mayor tamaño, construida en el cauce del río Ambroz. Ofrece un merendero, una zona de aparcamiento y grandes sombras para el disfrute de la naturaleza. Justo al lado hay un mirador que no te debes perder.

 

En la carretera que une Segura de Toro con Aldeanueva del Camino puedes disfrutar de otra piscina. La de Segura de Toro, que recibe el agua de la Garganta Grande, y donde podrás disfrutar de la gastronomía típica de la zona en los chiringuitos próximos. Un auténtico baño reparador que terminará como merece: con el estómago lleno. No te lo pierdas.

En este recorrido relacionado con el agua mágica extremeña no podemos olvidarnos de la playa de Cheles, en el gigantesco embalse de Alqueva, sobre el Guadiana, entre Badajoz y Portugal. Se trata de un auténtico reclamo turístico y su oferta lúdica es cada vez mayor. La playa, a la que se accede por una pista de tierra, ofrece una orilla de arena, restaurante, aparcamiento y la posibilidad de practicar diferentes deportes náuticos y paseos en barco.

Entre tanto paseo y ejercicio, no olvides alimentarte bien. En Extremadura se come de lujo y tienes muchísimas opciones. Cualquier derivado del cerdo ibérico criado en la dehesa, el mítico jamón ibérico de bellota con denominación de origen, el cordero, deliciosos quesos y tortas, pimentón de La Vera, aceites de oliva, miel y buenos vinos. Las conocidas sopas, de ajo, de tomate o de antruejo. Si vas en verano, cómo no, tómate un gazpacho, un cojondongo o una rica ensalada de naranja o de limón.

Un espectacular paisaje de aguas cristalinas y puras, procedentes de los manantiales de la sierra, que te renovará la energía con sus imágenes únicas y su gastronomía.

 
Encuentra tu agencia
más cercana
Ir arriba